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miércoles, 10 de diciembre de 2014

El Punto G

En 1981 los doctores norteamericanos John Perry y Beverly Whipple acuñaron el término Punto de Gräfenberg, para definir un lugar en el interior de la vagina extremadamente sensible a la presión fuerte. El Punto G fue nombrado en honor del doctor Ernst Gräfenberg, el primer médico moderno que lo re-descubrió en el año 1950. Este punto había sido ya descrito por los hindúes muchos siglos antes y se le conocía con el nombre de Arteria del Placer.


     El “Punto” G –que en realidad no es un punto sino un área rugosa– se halla situado en la pared anterior de la vagina a unos cinco centímetros de la abertura. Es una pequeña zona del área genital localizada detrás del pubis y alrededor de la uretra que se encuentra en la llamada esponja uretral, una zona rica en terminaciones nerviosas y que la hacen altamente sensible a la estimulación, pudiendo provocar altos niveles de excitación sexual y fuertes orgasmos, llegando incluso, en algunos casos, a provocar la llamada eyaculación femenina.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Eyaculación Femenina




Quisiera saber si es algo normal que cada vez que llego al orgasmo con mi pareja, desde la primera vez que lo tuve, boto en abundancia un líquido transparente parecido a la orina.
 
       ¡Felicitaciones!. Lo que tú tienes se llama eyaculación femenina, lo único que significa es que tienes un alto nivel de excitación y que disfrutas bien. No tiene nada de malo.
 
       Es más, el mismo Doctor Grafenberg, (en honor del cual fue bautizado el famoso Punto G), postuló que toda mujer debería poder llegar a la eyaculación femenina, que viene a ser el nivel más alto de placer que ella puede sentir.
 
       Desgraciadamente hay algunos médicos que viven en el siglo pasado y todavía creen que eso no existe, a pesar de que ha sido ampliamente demostrado. Hoy en día se sabe que un alto porcentaje de mujeres puede lograrlo y un pequeño porcentaje, en el cual tú te encuentras, lo logra espontáneamente, incluso desde las primeras relaciones.
 
       No te preocupes, eso es algo fisiológicamente normal y todo lo que demuestra es que eres ardiente. Felicitaciones también a tu pareja, sigue disfrutando tus relaciones y no te sientas mal por ello.



sábado, 9 de noviembre de 2013

Higiene Femenina

He oído que si una se lava mucho se puede producir vaginitis, pero también es verdad que si una no se lava se crea un mal olor, entonces... ¿es necesario de todas maneras una limpieza?
 
       Definitivamente, la limpieza es necesaria, lo que está mal son los excesos.
 
       Lo ideal es que cada vez que vas al baño -después de que hagas tus necesidades-, te laves y te seques con cuidado utilizando papel higiénico, pero no frotando sino tocando para secar y que no se irrite la mucosa.
 
       Recuerda que no debes meter agua dentro de tu vagina y menos aún jabón. Cuando te bañes y te jabones en esa área, cuida de usar el jabón sólo en la parte exterior y usa tan sólo agua en la apertura. Si te das cuenta que incluso con el agua tu vagina se seca acaríciate un poco, suavemente, hasta que se vuelva a lubricar. La lubricación protege la mucosa vaginal.
 
       El olor desagradable del que me hablas proviene de varias fuentes y, para evitar que se produzca y las molestias que ocasiona, te puedo dar cuatro simples consejos:
 
  1. Depílate -ojo que no digo aféitate, ya que podrías producir pequeñas heridas- y, si no puedes, siquiera ten el vello púbico muy corto. ¿Nunca te has preguntado por qué cuando una mujer entra al hospital, aunque sea para dar a luz, lo primero que hacen es afeitarla, es decir, eliminar todo el vello púbico? si le preguntas al médico, te va a contestar que es por higiene. En el vello púbico quedan muchas cosas que, aunque te hagas un concienzudo aseo, literalmente,  se pudren, como son los restos de lubricación, menstruo o sudor.
  2. No uses ropa interior de acrílico, nylon o de productos artificiales, usa únicamente algodón, ya que permite mejor oxigenación del área vaginal. 
  3. Si te compras panty house, adquiere únicamente las que tienen el famoso rombo anatómico, coge una tijera y recórtalo para que la vulva no quede cubierta por nylon que se recalienta y produce hasta hongos. 
  4. Dale preferencia a las faldas por encima de los pantalones para que no tengas roce, ni recalentamiento de la entrepierna.
 
       Con todo eso, el olor va a disminuir a un nivel natural y agradable, no ese olor a sucio que es simplemente de guardado y recalentado.
 
       Recuerda que si quieres eliminar el olor, el secreto no es el jabón, sino la adecuada ventilación.

 

viernes, 25 de octubre de 2013

Sé mil mujeres en una


 
 
 
 
E s una realidad genética que el varón se excita más por la vista y el olfato.
 
Cuando el hombre mira a una despampanante mujer que pasa a su costado, o incluso si sueña con poseerla, no está traicionando a la mujer que ama, es tan sólo una reacción debida a su instinto natural, que en el caso del hombre, no tiene nada que ver con el amor.
 
Casados o solteros, los hombres disfrutan de ver y continuarán mirando siempre que tengan oportunidad.


Como mujer, es tu trabajo mantener vivo el fuego en la relación. Es tu responsabilidad darle en casa la aventura y variedad sexual que él necesita para que no la busque en otra parte y, para ello, tendrás que luchar con tu más terrible enemigo: la rutina.


Para ayudarte a encender la llama de la pasión, tus mejores aliados son:
• Imaginación.
• Sensibilidad, para conocer sus estados de ánimos y sus deseos.
• Atreverte a experimentar nuevas técnicas sexuales, situaciones y lugares atrayentes.

 
 


Prepara una aventura en tu propia casa...

Antes de que tu hombre se vaya a trabajar, adviértele que le tienes preparada una sorpresa esa noche, luego, llámalo por teléfono e invítalo para que al volver, descubra el tesoro escondido... ¡se quedará intrigado!

Escribe varias notitas y distribúyelas por tu casa. Puedes empezar por pegar una en la puerta principal donde diga “te estoy esperando con ansias, ve a la cocina”, ahí encontrará una nota en el refrigerador, que dirá “abre la puerta, coge la copa de Pisco Sour y anda al baño”, en el lavamanos encontrará el siguiente mensaje “sumérgete en esta deliciosa tina caliente y disfruta tu copa”, pegada a la toalla con la cual se secará encontrará la siguiente nota “eres tan viril... ¡me excita tanto pensar en ti!”, entonces lo invitas a que se dirija al dormitorio donde tú lo esperarás de tacones altos y vestida muy sensual con un negligé negro transparente. ¡Esta imagen lo excitará mucho y te hará el amor como nunca! 

En otra oportunidad, espéralo con un peinado diferente, vestida sexy con tacones altos, de odalisca, mucama francesa, conejita playboy... en fin, deja fluir tu imaginación ¡y vuélvelo loco!

Siendo mil en una, lo tendrás siempre pensando en ti...
 
¡Créeme que valdrá la pena!
 
 

jueves, 15 de agosto de 2013

El órgano… del placer

Un nuevo enfoque al respecto
de la anatomía femenina 

 
Mujer ¿Conoces tu Clítoris?
 
     Nos referimos a ese simpático botoncito rosado que se asoma tímidamente por entre los pliegues de la parte superior de tu sexo de Mujer…
 
     Es muy pequeñito y, aparentemente, insignificante… pero ¡vaya potencia la del pequeñín!
 
     Él –por sí solito– puede estremecerte y llevarte hasta el borde mismo del desmayo… de puro Placer.
     La palabra aparece a inicios del Siglo XVII, si bien el anatomista Mateo Renaldo Colombo (1516-1559), profesor en la Universidad de Padua, afirmó haberlo descubierto ("De re anatomica" 1559), llamándolo "Amor Veneris Vel Dulcedo" ("el dulce amor de Venus"). Dada la longitud (e impracticabilidad) de la denominación, ésta fue reemplazada por el término actual, que proviene del Griego "kleiein", que significa "oculto", "cubierto", "con una funda" o, incluso, "cerrado", en referencia al hecho de que está cubierto por un capuchón (similar a la piel que cubre el glande) y oculto por los labios de la vulva.
     En Anatomía estudiaste que todos los órganos de tu cuerpo cumplen una función determinada; pues bien, el Clítoris también tiene su función específica: es tu Órgano de Placer.

     Puede ser que aún no te hayas dado ni siquiera el trabajo de conocerlo; si es así (¡qué vergüenza!), hazlo ahora mismo…

     Toma un espejo de mano, busca la intimidad de tu propio dormitorio, descúbrete y échale una buena mirada. Deberías aprovechar la ocasión para acariciarlo suavemente por unos momentos, así verás cómo él –siempre tan agradecido– te responderá de inmediato transmitiéndote su calorcito tan característico.
 
     Después de todo… él es tu mejor amigo, aunque tú no le hayas prestado atención todo este tiempo. No hay que olvidar que tu vida sexual –tu vida de Mujer– depende casi completamente de él y de cómo lo trates o ignores.
     El clítoris es el único órgano exclusivamente sexual porque el pene también sirve para orinar y la vagina para el nacimiento, pero el clítoris es… puro sexo. 
     Un problema que suele tener es que a muchas mujeres se les ha (casi) perdido entre una maraña de pelos, lo cual, definitivamente, no es de lo más higiénico… por algo en todos los hospitales afeitan completamente la vulva de las mujeres no sólo para intervenciones quirúrgicas, sino incluso de aquellas que van a dar a luz.
 
     Pero hay algo más: ¿Sabías que en Oriente las mujeres se depilan, no sólo por higiene… sino para poder así sentir un placer más intenso y duradero? Créeme, ¡hace diferencia!

     Pero no es cosa de simplemente descubrirlo y saber que está allí… Como dirían los médicos, "la función hace al órgano" y tu clítoris no es una excepción.
     El clítoris es más pequeño que el pene, pero tiene igual número de terminaciones nerviosas sensitivas, por esto es, posiblemente, más sensible que el pene.
     Esperamos que siquiera te habrás dado cuenta de que la calidad de tu relación de pareja depende en mucho por no decir en todo de lo capaz (o no) que seas de expresar libremente el amor que tú sientes por él, y la clave para expresar ese amor en forma plena está en desinhibirte (del todo) en lo sexual hasta ser capaz no sólo de no avergonzarte, sino de disfrutar la aventura de tu cuerpo al entregarte a quien amas para gozo de ambos.

     Pero el vencer tus trabas sexuales no sólo mejorará tu relación de pareja... Pronto te darás cuenta de que te sientes mucho más segura de ti misma y que quienes te rodean te encuentran de mejor humor, pues una sexualidad sana es la base de una adecuada calidad humana.

     En la medida en que vas dejando atrás tus prejuicios y temores y aprendes a satisfacerte, tu vida va abriéndose a nuevas dimensiones de placer... no sólo en lo sexual.

     El clítoris es un pequeño atleta del placer; pero, si no se entrena, no podrá ganar competencia alguna. De ti depende el entrenarlo diariamente para que pueda brindarte todo el placer del que es capaz… ¿te atreverás a entrenarlo?
     ¡La sexualidad humana es erótica y no simplemente reproductiva! Prueba de ello es que en la mujer el clítoris es exterior, a diferencia de todos los demás mamíferos en que el clítoris se halla oculto en el interior de la vagina. El resultado que produce esta diferencia es que, mientras en las demás hembras hay un período de celo, que es el único en que la sexualidad despierta buscando una penetración profunda que lo alcance y propiciando así la reproducción, en la mujer el deseo sexual se mantiene constantemente activo (incluso durante la menstruación) y su sexo se mantiene bien dispuesto al placer –aunque no haya penetración– sin estar sujeto a temporadas fijas de celo, que marcan el tiempo de la reproducción.
     Y, si quieres verlo desde el punto de vista religioso, los mismos Dioses que crearon las religiones fueron los que pusieron el clítoris, el órgano del placer, entre las piernas de la mujer... ¡y lo pusieron fuera!
 

jueves, 4 de julio de 2013

Orgasmo Femenino



Nos Preguntan Orgasmo Femenino
¿Cuántos tipos de orgasmo puede alcanzar una mujer?

 
Esta vez responderemos con un artículo muy detallado que publicamos en el Diario El Chato, el 28 de mayo de 1999.
 
 
        ¡Afortunadas las mujeres que pueden tener hasta tres niveles de Orgasmo! y es conveniente que no sólo ellas, sino también los hombres estemos debidamente enterados para facilitarnos el producirlos.
 
       No voy a entrar aquí en disquisiciones técnicas al respecto, limitándome a describir las características básicas de cada nivel (si bien algunos estudiosos pueden hacer subdivisiones distintas).
Ubicación del clítorisOrgasmo Clitórico
       Este es el primer (y más bajo) nivel orgásmico en la mujer (... lo cual no quiere decir que no pueda ser satisfactorio). Se centra —como su propio nombre lo indica— en el Clítoris, el cual es descubierto por la mujer desde la más temprana infancia; desgraciadamente, debido a las represiones existentes en nuestro medio occidental, se le enseña a la niña a “no tocarse”, con lo cual, de adulta, suele tener que “redescubrirse” sexualmente (o, para ser más exactos, tendrá que quebrar las barreras que los prejuicios le han creado).
 
Ubicación del Punto GOrgasmo Vaginal
       Este segundo (y más intenso) nivel de orgasmo se centra en el famoso “Punto G”, el cual se halla en la parte superior de la vagina y es un área sumamente sensible al estímulo de presión y frotamiento. El lograr este nivel de orgasmo suele requerir de penetración intensa y prolongada. Uno de los problemas que se suele tener en este caso es el confundir la reacción de presión del Punto G con deseos de orinar (lo que causa que la mujer interrumpa inoportunamente el acto sexual justamente cuando se aproxima a alcanzar el orgasmo vaginal).
Orgasmo Uterino
       Este tercer nivel (que algunos consideran como una simple “extensión” del segundo), no es —por desgracia— tan usual en la mujer moderna. Se caracteriza por un marcado nivel de vibración (pulsación) en el útero, el cual puede mantenerse por varios segundos, durante los cuales la mujer pierde, totalmente, el control de sí misma. La forma más común de obtenerlo es el disparar un orgasmo clitórico justo cuando se aproxima el orgasmo vaginal, a fin de que produzcan ambos simultáneamente.
Eyaculación Femenina
       Investigaciones modernas han demostrado sin lugar a dudas que la Eyaculación Femenina sí existe, si bien es menos común hoy en día que el Orgasmo Uterino (el cual es requerido para producirla). Se caracteriza por la abundancia de un fluido claro y poco denso (parecido a la orina, pero de olor distinto) y suele dejar a la mujer totalmente desmadejada y requiriendo un merecido descanso.
 
 

sábado, 29 de junio de 2013

Los problemas de ella

Muchas veces las mujeres pueden parecer sumamente  complicadas ante los ojos de los hombres, esto es debido a que tanto el funcionamiento de su cerebro como los cambios hormonales que constantemente viven, afectan todo lo que ellas hacen. Por lo tanto, debes estar atento a  reconocer y comprender lo que les preocupa y dificulta su vida afectiva y sexual.
 
La Menstruación es uno de estos cambios. El tener sexo durante la menstruación es elección de la pareja, y si deciden tenerlo, coloquen una tela, plástico o toalla bajo ustedes(para no ensuciar la cama).
       Sé gentil y diplomático, no seas brusco,  acaricia sus pechos, teniendo especial cuidado con sus pezones porque estarán  muy sensibles. No la penetres  profundamente porque su útero estará expuesto y vulnerable. Tómatelas con calma.
       Si ella se siente realmente mal físicamente y esta reacia a tener relaciones, no insistas.
       Finalmente, te recomiendo que antes de que empiece su regla tengan sexo intenso, ya que esto ayudará a que pase esos días más relajada.
 
En tu camino por conocer a las mujeres te veras enfrentado
a sus problemas, miedos y rechazos...
 

La Menopausia, para toda mujer es un periodo de cambios y para algunas los cambios son muy bruscos. Es importante que tenga mucha paciencia. La disminución en los niveles de estrógeno la pueden alterar física y psicológicamente.
       Su vagina ya no se lubricará con la misma  rapidez que antes, por lo que a la hora de hacer el amor, busca calentarla. Los preliminares son importantes ya que  darás tiempo a que ella se lubrique naturalmente. También puedes usar un lubricante a base de agua.
       No pierdas tu vinculo sexual con tu mujer, el mantener activa su vida sexual le ayudará a tener una mejor calidad de vida.
       Psicológicamente  puede sentirse insegura y altamente emotiva y eso puede llevarla a pensar que no la deseas. Busca intimidad con ella, invítala  a pasear, hazle un presente, conversa con ella, esos pequeños detalles hará que se sienta más segura y tranquila.
 

Preocúpate por tu mujer y demuéstrale que te importa, pero no dejes que te manipule con sus estados de ánimo o malestares físicos, ten cuidado que no los use como un pretexto para hacer lo que ella quiera.

lunes, 10 de junio de 2013

¿Desfloración...? o Florecer

       A veces me pregunto si nos hemos vuelto locos o, para ser más exacto, qué tan locos nos hemos vuelto.


       Y no me cabe duda de que no exagero, porque si recordamos que Freud afirmaba que "la etiología (origen) de toda neurosis es sexual", nuestro lenguaje demuestra que somos neuróticos hasta la saciedad.

 

       Basta con oír los términos que usamos para referirnos a lo sexual: Si una mujer está con la menstruación, está enferma. Si espera un bebé, está embarazada (lo que, según el diccionario, significa "avergonzada").
 
       Cuando una persona se auto-acaricia, se dice que se está masturbando (lo que viene de "manu-stuprare", que traducido literalmente significa "violentando con la mano").
 
       Inclusive, la mayor parte de las que consideramos malas palabras son, tan sólo, términos sexuales:
 
       ¿Sabía acaso que "carajo" es una antigua palabra española para referirse al pene y que "joder" significa tener relaciones sexuales?
 
       Todo esto es –de por sí– exasperante, pero lo que realmente me saca fuera de quicio es el maldito término de "desfloración" que suena como si la mujer fuese pisoteada por el hombre hasta marchitarla… justo cuando realmente se abre a ser Mujer del todo.
 
       Los antiguos habitantes de la India utilizaban un bello término para referirse al momento en que una joven se hacía Mujer: Lo llamaban –en su idioma– la "Ofrenda (o Consagración) de la Flor" o, más comúnmente, el "Florecer" de la Mujer. Y no sólo lo nombraban con respeto, sino que era motivo de gran regocijo y celebraciones religiosas porque sabían bien que ese momento era, para la Mujer, la Iniciación en su Camino hacia lo Trascendente.
 
       Realmente, el término me llamó mucho la atención desde la primera vez que leí al respecto del mismo en un denso volumen de Historia… me llamó tanto la atención que, cerrando el libro, me puse a reflexionar largamente al respecto.
 
       Comencemos por notar que el hablar del Florecer no es algo simplemente poético, sino que –adicionalmente– denota un significativo conocimiento y comprensión de la anatomía femenina en lo íntimo.
 
       Dada la desinformación sexual que recibimos en nuestra tan anti-sexual cultura, muchos occidentales tienden a creer que el himen debe ser algo así como una cortina plana que cierra el acceso a la vagina… pero esto no es así.
 
       Si entreabrimos suavemente el sexo de una virgen, veremos que su apertura vaginal nos presenta los repliegues del himen asomando apretadamente hacia afuera, como si fuese el capullo de una flor (a mis ojos… una rosa); en cambio, después de haber recibido al miembro viril en su interior, la vagina se presenta abierta, como si el capullo ya hubiese florecido, separando sus pétalos para ofrecer generosamente su néctar y su fragancia a quien lo contemple.
 
       Pero el término "Florecer" va mucho más allá de esto…
 
       Cuando la joven se hace Mujer, si esto ocurre como debería ocurrir –esto es, con amor y placer en un ambiente limpio y con una actitud sana– se produce un cambio muy marcado en la personalidad de ella, pues a través de la total entrega no sólo prepara su cuerpo para el amor, sino también su corazón y su mente, abriéndose al mundo y a las personas que la rodean en forma más amplia, más plena, más satisfactoria.
 
       Es el Florecer de la Mujer… un Florecer en cuerpo y alma que la hace Mujer.
 
       Mientras no dejemos atrás nuestros tabúes y taras sexuales, no seremos capaces de superar la jaula de neurosis que actualmente nos encierra y nos aísla de nuestros semejantes.
 
       Mientras continuemos enseñándole a nuestras hijas a avergonzarse de su propia sexualidad y a referirse a todo lo sexual con términos bochornosos, no lograremos jamás disfrutar de ver la natural belleza y maravilloso arrobamiento que señalan –o deberían señalar– el Florecer de una Mujer.